Joan Margarit - Camino de otoño



CAMINO DE OTOÑO

El mirlo de ala oscura nos recibe
como si fuera un viejo dios agrario.
El vino joven sobre los manteles,
en su botella de reflejos rosa,
se parece al cristal de un adivino.
Un camino que pasa entre viñedos
tiene las huellas que tú y yo dejamos,
juntas y solitarias.
Compartimos el frío del cristal.
Cuando lo toco nos desvanecemos,
pero tú me sonríes, muy real,
al otro lado de la mesa blanca.
El vino entre nosotros –nuestra vida–
con la luz del poniente o la del alba.

Joan Margarit


Estación de Francia. Primera edición publicada en Ediciones Hiperión, Madrid, 1999.




Georg Trakl - Al muchacho Elis



AL MUCHACHO ELIS

Elis, cuando el mirlo en el negro bosque llama,
es tu declinar.
Tus labios beben el frescor de la fuente azul de las rocas.

Deja si tu frente sangra suave
antiguas leyendas
y el oscuro sentido del vuelo de las aves.

Pero tú entras con tiernos pasos en la noche
que cuelga cargada de uvas purpúreas,
y más bellos mueves los brazos en el azul.

Un espino suena
donde están tus ojos lunares.
Oh, hace tanto tiempo, Elis, que has muerto.

Tu cuerpo es un jacinto
en el que el monje hunde los céreos dedos.
Una negra gruta es nuestro silencio

de la que sale a veces un manso animal
y deja caer lentos los pesados párpados.
Sobre tus sienes gotea negro rocío,
el último oro de estrellas declinantes.

Georg Trakl

Antología esencial de la poesía alemana (José Luis Reina Palazón), Espasa Calpe, Colección Austral, 2004


AN DEN KNABEN ELIS

Elis, wenn die Amsel im schwarzen Wald ruft,
Dieses ist dein Untergang.
Deine Lippen trinken die Kühle des blauen Felsenquells.

Laß, wenn deine Stirne leise blutet
Uralte Legenden
Und dunkle Deutung des Vogelflugs.

Du aber gehst mit weichen Schritten in die Nacht,
Die voll purpurner Trauben hängt
Und du regst die Arme schöner im Blau.

Ein Dornenbusch tönt,
Wo deine mondenen Augen sind.
O, wie lange bist, Elis, du verstorben.

Dein Leib ist eine Hyazinthe,
In die ein Mönch die wächsernen Finger taucht.
Eine schwarze Höhle ist unser Schweigen,

Daraus bisweilen ein sanftes Tier tritt
Und langsam die schweren Lider senkt.
Auf deine Schläfen tropft schwarzer Tau,
Das letzte Gold verfallener Sterne.




Miguel Ángel Velasco - Mirlo



MIRLO

El mirlo protege al colibrí
allí donde quiera que esté volando.

Enrique Ocaña,
para Consuelo Pereda Velasco, «Colibri»


La confiada saeta, aún abrazando
el espacio, enredada
a la malla de espino, sobre el muro
donde vuelcan su sombra las piteras.

La lluvia te despluma. El sol, a plomo,
curte lento tus alas extendidas.

Amor del aire, mirlo
crucificado en la ebriedad del vuelo.

(6 de diciembre de 2008)

Miguel Ángel Velasco


La muerte una vez más (Miguel Ángel Velasco) Poemas póstumos. Edición de Isabel Escudero. Tusquets Editores, mayo de 2012.




Beatriz Villacañas - Soneto al mirlo que se come mis peras



SONETO AL MIRLO QUE SE COME MIS PERAS

Vienes todas las tardes, tan temprano,
aprovechas la ausencia de mi siesta,
llegas a tiempo, con la mesa puesta,
y te comes la fruta del verano.

Después desapareces, mini-hermano,
y tu canto visible es la respuesta
al coro de los árboles en fiesta
y al sol que te calienta tan cercano.

Mi frutal heredero, ladrón tierno,
con tu pico amarillo y tu impaciencia
pones a prueba al árbol cada día.

Quizá te eche de menos en invierno,
tu forma de llegar y tu insistencia.
Si no vinieras más te llamaría.

Beatriz Villacañas



Manuel Rivas - El mirlo



EL MIRLO

Ebrio de madroño
Picotea el mirlo
Una estrella
Que la propia noche
Ignoraba.

Manuel Rivas


A boca da terra / La boca de la tierra (Manuel Rivas) Traducción de Manuel Rivas. Colección Visor de Poesía, 2016.



O MERLO

Ebrio de erbedo
Peteira o merlo
Unha estrela
Que a mesma noite
Ignoraba.





Rafael Alberti - Vaivén


VAIVÉN

Por la tarde, ya al subir;
por la noche, ya al bajar;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

¿ Es azul, tarde delante?
¿Es lila, noche detrás?
Yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Si el pájaro serio canta
que es azul su azulear;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Si el mirlo liliburlero,
que es lila su lilear;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Ya nieve azul a la ida,
nieve lila al retornar;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Rafael Alberti



(Leído en La máquina del tiempo)



Olvido García Valdés - "Qué despacio y deprisa va todo ahí fuera..."



Qué despacio y deprisa va todo ahí fuera,
pájaros que bullen y amanece; me incorporo cáscara
de cascarillas de fiebre y vuelvo como una pluma vuela
a la cama; todo se deja oír: el lío de gorriones
y los trinos del mirlo y la nota que todo lo puntúa
tan singular a fuerza de no serlo del todo (silba
y pone eco a la lluvia pero igual pone ecos
a la luz este tordo que es eco él mismo de la vida);
suben luego los grajos y son sobre todo alas
más negras en el cielo guturales volando
(del vientre brota esa carraspera); no he oído,
en cambio, al colirrojo hoy ni se acercaron
las urracas; cáscara de cascarillas soy hueca
y hueca de fiebre y escucho el día 1
de marzo cómo llega.

Olvido García Valdés



De su libro Y todos estábamos vivos, Tusquets Editores, 2ª ed., 2007. Premio Nacional de Poesía 2007.