miércoles, 22 de marzo de 2017

Juan Ramón Jiménez - Mirlo



MIRLO

Cantando vas, riendo por el agua,
por el aire silbando vas, riendo,
en ronda azul y oro, plata y verde,
dichoso de pasar y repasar
entre el rojo primer brotar de abril,
¡forma distinta, de instantáneas
igualdades de luz, vida, color,
con nosotros, orillas inflamadas!
¡Qué alegre eres tú, ser,
con qué alegría universal eterna
rompes feliz el ondear del aire,
bogas contrario el ondular del agua!
¿No tienes que comer ni que dormir?
¿Toda la primavera es tu lugar?
¿Lo verde todo, lo azul todo,
lo floreciente todo es tuyo?
¡No hay temor en tu gloria;
tu destino es volver, volver, volver,
en ronda plata y verde, azul y oro,
por una eternidad de eternidades!
Nos das la mano, en un momento
de afinidad posible, de amor súbito,
de concesión radiante;
y, a tu contacto cálido,
en loca vibración de carne y alma,
nos encendemos de armonía,
nos olvidamos, nuevos, de lo mismo,
lucimos, un instante, alegres de oro.
¡Parece que también vamos a ser
perennes como tú,
que vamos a volar del mar al monte,
que vamos a saltar del cielo al mar,
que vamos a volver, volver, volver
por una eternidad de eternidades!
¡Y cantamos, reímos por el aire,
por el agua reímos y silbamos!
¡Pero tú no te tienes que olvidar,
tú eres presencia casual perpetua,
eres la criatura afortunada,
el mágico ser solo, el ser insombre,
el adorado por el calor y gracia,
el libre, el embriagante robador,
que, en ronda azul y oro, plata y verde,
riendo vas, silbando por el aire,
por el agua cantando vas, riendo!

Juan Ramón Jiménez



lunes, 13 de marzo de 2017

Isabel Escudero - Cumpleaños


CUMPLEAÑOS

¿Vendrá Mayo a decirte, niña,
lo que el mirlo canta sin que tú lo oigas?
¿Vendrá Mayo a llenarte, niña,
la cara de besos y rosas?
Llegó Mayo, niña, y ¿qué te ha contado?
Tus años, tus días y tus horas.

Isabel Escudero




miércoles, 1 de marzo de 2017

Miguel D'Ors - Variaciones sobre un tema de Stevens



VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE STEVENS

No es el canto del mirlo: es el silencio
que nos deja, un silencio
que es algo diferente del silencio
porque en él suena aún el recuerdo del canto
del mirlo. Ni silencio
ni canto: lo que ocurre cuando el canto
ya ha acabado y aún no ha empezado el silencio.
Puedes llamarlo el alma.

Miguel D'Ors,

De su libro La imagen de su cara, La Veleta, Editorial Comares, 1994.




lunes, 13 de febrero de 2017

Antonio Gamoneda - " El mirlo en la incandescencia de tus labios se extingue."



El mirlo en la incandescencia de tus labios se extingue.
Yo siento en ti grandes heridas y te desnudas en mis fuentes.
Se extingue el mirlo en las alcobas blancas donde soy ciego,
donde, algunas veces, suenan en ti grandes campanas.

Antonio Gamoneda,

Fragmento del poema Pavana impura., en su Libro del frío. 1992




miércoles, 1 de febrero de 2017

Miguel Torga - Lección



LECCIÓN

Oigo todos los días,
bien temprano,
un bonito poema
cantado por un mirlo
madrugador.
Un poema de amor
singular y desprendido,
que me deja en el oído
avergonzado
la lección virginal
de lo natural,
que es siempre lo mesmo, y siempre variado.


Miguel Torga


(Traducido por El transcriptor)




LIÇÃO

Oiço todos os dias,
De manhãzinha,
Um bonito poema
Cantado por um melro
Madrugador.
Um poema de amor
Singelo e desprendido,
Que me deixa no ouvido
Envergonhado
A lição virginal
Do natural,
Que é sempre o mesmo, e sempre variado.


Diário X (1968)



lunes, 23 de enero de 2017

Alfred Tennyson - El mirlo



EL MIRLO

Oh mirlo, cántame un lay hermoso:
cuando todos los vecinos te dan caza
yo tengo parcelas fertilísimas
donde puedes trinar, comer, morar.

Los emparrados y postes son tuyos,
cuan ancha es la pradera, el parque todo;
las maduras picotas sonsacadas
hoy tuyas son en el jardín tapiado.

Ay, te dejé vivir la primavera,
y tu único placer es, silencioso,
con la dorada daga de tu pico
festonear manzanas estivales.

¡Un áureo pico! La voz de plata
que el frío febrero amó se ha secado:
todo corrompe ya la melodía
que famoso te hiciera, cuando joven.

Y en las cálidas plazas de los parques,
las notas de tu flauta se hacen ásperas
y nunca te oigo, o sólo enronquecido
como el pregón que lanza un buhonero...

Mira que quien no canta cuando el sol
avanza en el azul, tendrá que hacerlo
antes que las hojas nuevas rebroten,
cautivo de la helada primavera.

Alfred Tennyson


(Traducción de A.R.T. en La Dama de Shalott y otros poemas, Pre-Textos, 2002)


Leído en el blog Fuego con nieve, de Antonio Rivero Taravillo.


Añado la versión original del poema:


THE BLACKBIRD

O BLACKBIRD! sing me something well:
While all the neighbors shoot thee round,
I keep smooth plats of fruitful ground,
Where thou may’st warble, eat, and dwell.

The espaliers and the standards all
Are thine; the range of lawn and park:
The unnetted black-hearts ripen dark;
All thine, against the garden wall.

Yet, tho’ I spared thee all the spring,
Thy sole delight is, sitting still,
With that gold dagger of thy bill
To fret the summer jenneting.

A golden bill! the silver tongue,
Cold February loved, is dry:
Plenty corrupts the melody
That made thee famous once, when young;

And in the sultry garden-squares,
Now thy flute-notes are changed to coarse,
I hear thee not at all, or hoarse,
As when a hawker hawks his wares.

Take warning! he that will not sing
When yon sun prospers in the blue,
Shall sing for want, ere leaves are new,
Caught in the frozen palms of Spring.



lunes, 16 de enero de 2017

Miguel Veyrat - La libertad del mirlo



LA LIBERTAD DEL MIRLO

Amor mío: la música siempre será
la misma mientras dure -rumor
de estrellas acordándose
con los verdes de hoja nueva
o rugidos de glaciares
pariendo nuevas fuentes: angustia
o silencio de huevos y placentas
so la furia brutal del sol. Lo nuevo
es el tono imperceptible
con que cada mirlo entona
de rama en rama su propia canción -acorde
con los golpes de los vientos,
de los tiros, los desgarros y los cebos
del aire envenenado. El ave
no tiene mente -su memoria no es la suya;
libre de toda razón humana
ignora la muerte que le aguarda
entre las sombras impasibles
de la extinción de su especie. Su canto
suena -sobre los limos pensantes,
igual que la inocencia primera
inserta en la ficción del tiempo: lleno
de ruido y de furia, tan bello
como inmenso y carente de sentido.

Miguel Veyrat