Beatriz Villacañas - Soneto al mirlo que se come mis peras



SONETO AL MIRLO QUE SE COME MIS PERAS

Vienes todas las tardes, tan temprano,
aprovechas la ausencia de mi siesta,
llegas a tiempo, con la mesa puesta,
y te comes la fruta del verano.

Después desapareces, mini-hermano,
y tu canto visible es la respuesta
al coro de los árboles en fiesta
y al sol que te calienta tan cercano.

Mi frutal heredero, ladrón tierno,
con tu pico amarillo y tu impaciencia
pones a prueba al árbol cada día.

Quizá te eche de menos en invierno,
tu forma de llegar y tu insistencia.
Si no vinieras más te llamaría.

Beatriz Villacañas



Manuel Rivas - El mirlo



EL MIRLO

Ebrio de madroño
Picotea el mirlo
Una estrella
Que la propia noche
Ignoraba.

Manuel Rivas


A boca da terra / La boca de la tierra (Manuel Rivas) Traducción de Manuel Rivas. Colección Visor de Poesía, 2016.



O MERLO

Ebrio de erbedo
Peteira o merlo
Unha estrela
Que a mesma noite
Ignoraba.





Rafael Alberti - Vaivén


VAIVÉN

Por la tarde, ya al subir;
por la noche, ya al bajar;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

¿ Es azul, tarde delante?
¿Es lila, noche detrás?
Yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Si el pájaro serio canta
que es azul su azulear;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Si el mirlo liliburlero,
que es lila su lilear;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Ya nieve azul a la ida,
nieve lila al retornar;
yo quiero pisar la nieve
azul del jacarandá.

Rafael Alberti



(Leído en La máquina del tiempo)



Olvido García Valdés - "Qué despacio y deprisa va todo ahí fuera..."



Qué despacio y deprisa va todo ahí fuera,
pájaros que bullen y amanece; me incorporo cáscara
de cascarillas de fiebre y vuelvo como una pluma vuela
a la cama; todo se deja oír: el lío de gorriones
y los trinos del mirlo y la nota que todo lo puntúa
tan singular a fuerza de no serlo del todo (silba
y pone eco a la lluvia pero igual pone ecos
a la luz este tordo que es eco él mismo de la vida);
suben luego los grajos y son sobre todo alas
más negras en el cielo guturales volando
(del vientre brota esa carraspera); no he oído,
en cambio, al colirrojo hoy ni se acercaron
las urracas; cáscara de cascarillas soy hueca
y hueca de fiebre y escucho el día 1
de marzo cómo llega.

Olvido García Valdés



De su libro Y todos estábamos vivos, Tusquets Editores, 2ª ed., 2007. Premio Nacional de Poesía 2007.




Paul Celan - "Asequible a la palabra..."



Asequible a la palabra
era el mirlo de un
ala, en vilo,
sobre el muro cortafuego, detrás
de París, allí arriba,
en el
poema.

Paul Celan



Anredsam
war die ein-
flüglig schwebende Amsel,
über der Brandmauer, hinter
Paris, droben im Gedicht.


(Fuente: Avive el seso)

Toti Scialoja - "El pájaro negro..."



El pájaro negro
salta ligero,
se llama mirlo
sin saberlo.


Toti Scialoja

da Amato topino caro, Bompiani 1971



L'uccello nero
salta leggero,
si chiama merlo
senza saperlo.




Juan Ramón Jiménez - Mirlo



MIRLO

Cantando vas, riendo por el agua,
por el aire silbando vas, riendo,
en ronda azul y oro, plata y verde,
dichoso de pasar y repasar
entre el rojo primer brotar de abril,
¡forma distinta, de instantáneas
igualdades de luz, vida, color,
con nosotros, orillas inflamadas!
¡Qué alegre eres tú, ser,
con qué alegría universal eterna
rompes feliz el ondear del aire,
bogas contrario el ondular del agua!
¿No tienes que comer ni que dormir?
¿Toda la primavera es tu lugar?
¿Lo verde todo, lo azul todo,
lo floreciente todo es tuyo?
¡No hay temor en tu gloria;
tu destino es volver, volver, volver,
en ronda plata y verde, azul y oro,
por una eternidad de eternidades!
Nos das la mano, en un momento
de afinidad posible, de amor súbito,
de concesión radiante;
y, a tu contacto cálido,
en loca vibración de carne y alma,
nos encendemos de armonía,
nos olvidamos, nuevos, de lo mismo,
lucimos, un instante, alegres de oro.
¡Parece que también vamos a ser
perennes como tú,
que vamos a volar del mar al monte,
que vamos a saltar del cielo al mar,
que vamos a volver, volver, volver
por una eternidad de eternidades!
¡Y cantamos, reímos por el aire,
por el agua reímos y silbamos!
¡Pero tú no te tienes que olvidar,
tú eres presencia casual perpetua,
eres la criatura afortunada,
el mágico ser solo, el ser insombre,
el adorado por el calor y gracia,
el libre, el embriagante robador,
que, en ronda azul y oro, plata y verde,
riendo vas, silbando por el aire,
por el agua cantando vas, riendo!

Juan Ramón Jiménez